MELKI CHICHERY Fotografía en el oeste
Hespérides
La obra anterior titulada “Archipiélagos” reflexiona sobre la forma innata en la que crece espontáneamente la naturaleza, donde implica una distinción entre lo natural y lo artificial y el significado "entorno natural" son todas las cosas que no han sido modificadas o que persisten a pesar de la intervención humana.
En Hespérides las imágenes nos proponen reflexionar sobre las varias formas de concebir la función de los jardines (jardines botánicos, parques, invernaderos, huertas temáticas…) prestando especial atención a su particularidad de que, aun siendo lugares que existen por diseño humano son lugares de recreación, de conservación, y de encuentro con la naturaleza.
A partir de esta observación se concluye que esos reductos naturales pueden servir de arquetipo de una colaboración y, en un principio, pueden hacer de modelo de nuevas formas creativas de relación entre los seres humanos y la naturaleza.
Una amalgama de la noción del Edén y de jardines míticos, tal como los describían los autores de la antigüedad clásica europea, llevó a fusionar la idea del Edén con la idea de los jardines vallados que los antiguos griegos conocían como «paraíso».
Dentro de la cultura europea, los jardines botánicos han desarrollado una importante función recreativa, y lo han hecho de maneras muy diversas, incluso como fuente de inspiración para la poesía.
Actualmente, debido al crecimiento urbanístico y la consecuente reducción de espacios naturales vírgenes, ha ido ganando en popularidad, tanto entre el público en general como entre algunos expertos en jardinería.
La idea de que las colecciones de plantas de los jardines botánicos sean consideradas como exposiciones con una función recreativa promovidas para que contribuyeran al bienestar humano por otras vías, inclusive como instalaciones para un recreo pasivo, educativo, cultural y meditativo.
Algunos llegan a defender la idea de «abrir las puertas de los jardines» no sólo a los jardineros y a los aficionados con intereses científicos, sino a una clientela interesada en que allí haya tiendas de regalos, puestos con venta de comidas, celebraciones de boda, fiestas corporativas etc.
Lo que resulta interesante es que la idea de que los jardines pueden cumplir funciones recreativas, e incluso convertirse en parques temáticos, los jardines botánicos, en tanto que son sitios creados para presentar las plantas como tales, pueden ser concebidos como lugares que explícitamente ofrecen la posibilidad de una colaboración entre arte humano y espontaneidad natural y a consecuencia, implican a las plantas y a los seres humanos una situación de colaboración y convivencia.
Utopía o la posibilidad de una isla
Lejos de los cánones estéticos contemporáneos las imágenes retratan a gente de la calle en donde la estética, la forma con sus coloridos y consonancia variopinta, revelan una mirada actual adonde destaca el reflejo de una aparente sensibilidad propia de los artistas estilo naíf.
Esta ingenuidad voluntaria otorga un aspecto fresco, lírico y un tanto caricaturesco.
El individuo parece ser el sujeto de las imágenes y a su vez el encuadre es parte de lo mas definitorio de una marca de un mundo estático, ajeno, irreversible y monótono.
Los elementos de estas composiciones están vinculados a la idea de que nos enfrentamos a una realidad que en ningún momento propicia la posibilidad de un cambio y donde prevalece la certeza de que nos asomamos a un mundo cristalizado y a consecuencia poblado por seres aislados, reflexivos y hasta ensimismados.
El eje argumental de las imágenes tiene como fondo de telón una humanidad con fuerte simbología y alusiones en donde las imágenes subrayan el protagonismo que cada persona tiene a título individual y conservando su bagaje cultural propio (estética, moda, etnia, creencias etc.).
Con el apoyo de un enorme mecanismo propagandístico (a través de un mensaje reiterado de forma infinita y sus dosis de persuasión) la crisis que vive una sociedad en donde la retórica de que sus causas están en los altos precios de las materias primas, y en la sobre valorización del producto, la amenaza de una recesión en todo el mundo ha impuesto medidas de austeridad y contención en todos los ámbitos.
Son síntomas de una civilización que se está "desprendiendo" de todas sus adquisiciones y de que los atributos están siendo "ninguneados" por los poderes económicos.
La sociedad, sólo saldrá de la crisis moral en que está inmersa si vuelve a mirar hacia el humanismo que definieron sus antepasados(arquitectos de utopías) y se centra en los individuos que a lo largo de la historia han preferido hacer lo correcto, aunque fuese un riesgo, un fracaso y al final sólo obtuvieran una victoria pírrica.
ARCHIPIELAGOS
La noción de “Naturaleza” ha sido un tema importante durante diversas épocas de la historia de la humanidad. Los artistas, se dedicaron a plasmar la belleza y las maravillas del mundo natural, que antes se veía como lugar misterioso y amenazador.
Aún así, la expresión "Naturaleza" evoca inmediatamente la idea de "salvaje", que no se pueden controlar.
La forma innata en la que crece espontáneamente la naturaleza, implica una distinción entre lo natural y lo artificial donde el significado "entorno natural" son todas las cosas que no han sido modificadas o que persisten a pesar de la intervención humana.
El desarrollo de la urbe, ha permitido una mayor explotación de los recursos naturales, y ha ayudado a paliar parte de los riesgos de los peligros naturales.
A pesar de este progreso, el humano ha evolucionado creando un entorno artificial en casi su totalidad, dejando puntualmente vestigios de las condiciones originales.
En el mundo occidental, la idea de "zona virgen" como valor intrínseco, apareció en el siglo XIX especialmente con el movimiento romántico.
Cada vez más, la valoración de la naturaleza se fue convirtiendo en un aspecto de la cultura occidental.
Al día de hoy se emplea la naturaleza para actividades tanto económicas como de ocio. La obtención de recursos naturales para el uso industrial sigue siendo una parte esencial del sistema económico mundial.
Las urbes son origen de una vegetación superficial, que se desarrolla de forma dependiente durante un corto lapso de tiempo.
Este tipo de naturaleza, es victima de la falta de consenso universal sobre la definición de la vida.
Por lo general, la manifestación biológica de la vida se caracteriza por varios factores como: adaptación y crecimiento
Algunas clases de "flora exótica" han sido introducidas convirtiéndose en parte de la flora autóctona.
Éste es un ejemplo de cómo la acción humana puede desdibujar el límite de lo que se considera naturaleza.
Otra categoría de plantas es la de las "malas hierbas" manera de designar a las plantas "inútiles".
Su uso informal – Análogo al que se suelen clasificar como domésticos, ilustra a la perfección la tendencia general de ciertas sociedades de alterar el curso de la naturaleza, del mismo modo, los animales se suelen clasificar como domésticos.
Esa cara de la naturaleza, que el arte tanto ha retratado y elogiado revela la fuerza con la que muchas personas asocian naturaleza con belleza.
El porqué de la existencia de esa asociación y en qué consiste ésta constituyen el campo de estudio de la rama de la filosofía llamada estética.
Más allá de ciertas características básicas de la naturaleza en cuya hermosura coinciden la mayoría de los filósofos, las opiniones son prácticamente infinitas.
Entre las dos posiciones extremas de la agonía y la armonía se tensa el arco del devenir humano y el destino de la civilización humana está estrechamente ligado a los cambios en el medio ambiente.
Las acciones humanas determinan tanto su futuro, como cualquiera de las “otras formas de vida”.
